Pinturas ecológicas: ventajas e inconvenientes.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que los pintores profesionales tienen un 40% más de posibilidades de tener cáncer de pulmón. Por lo tanto, aunque en menor medida, este problema también afecta a las personas que viven en una casa pintada con pinturas plásticas convencionales. En este artículo indicamos algunas pinturas ecológicas como alternativa.

Pinturas ecológicas Keim Ecosil
Pinturas ecológicas Keim Ecosil

¿Cuál es el problema de la pintura no ecológica?

Las pinturas tradicionales pueden incluir en su composición formaldehido, metales pesados y compuestos orgánicos volátiles (COV). Los COVs se liberan cuando se pinta y pueden seguir apareciendo por un periodo de hasta cinco años.

En 2010 entro en vigor una nueva normativa en la Unión Europea por la que se regulaba los máximos COVs que podía emitir una pintura. A partir de ese momento muchos fabricantes comenzaron a etiquetar sus pinturas como ecológicas, o respetuosas con el medioambiente. Sin embargo muchas de estas pinturas aún contienen COVs y otros componentes dañinos. A continuación veremos ejemplos de pinturas verdaderamente ecológicas.

¿Qué tipos de pinturas ecológicas existen?

La verdadera pintura ecológica no es aquella que tiene menor componente de productos tóxicos como COVs o metales pesados. Es la que no los contiene en absoluto. De hecho existen varias pinturas ecológicas completamente libre de sustancias perjudiciales cuyos restos se pueden añadir incluso a la pila de compost.

Los cuatro tipos más empleados de pinturas 100% ecológicas son la pintura vegetal fabricada a partir de colas vegetales, la pintura de cal, la pintura de silicato potásico y la pintura de arcilla.

¿Que ventajas e inconvenientes tienen las pinturas ecológicas?

El inconveniente principal, el precio. Incluso las pinturas ecológicas más económicas suelen ser más caras que las pinturas plásticas convencionales. Aunque también es cierto que en muchos casos el rendimiento es superior.

Otro inconveniente es su incompatibilidad con ciertos tipos de soportes. Por ejemplo algunas pinturas no pueden aplicarse directamente sobre yeso o pinturas plásticas. En algunas ocasiones es necesario eliminar la pintura antigua o, si el estado de la misma es bueno, aplicar un puente de adherencia antes de la aplicación de la pintura ecológica. La mayoría de las pinturas ecológicas se pueden aplicar sobre revestimientos minerales, como por ejemplo un mortero de arcilla.

Dicho esto, el resto son sólo ventajas. Con la excepción de la pinturas vegetal el resto de opciones: la pintura de cal, de arcilla y de silicato no se estropean y pueden durar muchísimos años siempre que estén bien guardadas en el envase.

No emiten compuestos orgánicos volátiles (COVs) ni olores desagradables y no producen mareos ni dolor de cabeza.

¿Duran más o menos que las plásticas?

Depende de la pintura. Una pintura de arcilla es muy decorativa pero extremadamente delicada y no soporta bien el roce ni las salpicaduras de agua. En cambio una pintura de silicato potásico es muchísimo más duradera que la pintura plástica. Existen edificios pintados con esta pintura en excelente estado de conservación después de más de 100 años.

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